Con una masiva participación ciudadana y un fuerte despliegue en redes sociales, la tradicional Fiesta de Cuasimodo volvió a recorrer las calles y sectores rurales de la provincia, reafirmando su lugar como una de las expresiones religiosas y culturales más importantes del país.
Desde tempranas horas, las comunas de Peñaflor, Padre Hurtado, Talagante, Isla de Maipo y El Monte se llenaron de jinetes, carretas y fieles que acompañaron el paso del Santísimo Sacramento, en una jornada marcada por la fe, la tradición y el sentido de comunidad.
En plataformas como Instagram, vecinos, parroquias y organizaciones compartieron registros del desarrollo de la festividad, donde destacaron los recorridos de cuasimodistas, la ornamentación de viviendas con los tradicionales colores blanco y amarillo, y la participación activa de familias completas que salieron a las calles para ser parte de este rito.
La jornada estuvo marcada por eucaristías de inicio y extensos recorridos por sectores urbanos y rurales, donde los cuasimodistas llevaron la comunión a enfermos y personas que no pueden asistir a los templos, manteniendo viva una tradición que se remonta a siglos en el valle central.
En comunas como Talagante y Peñaflor, además, se evidenció la presencia de autoridades y un importante despliegue organizativo, mientras que en Isla de Maipo, Padre Hurtado y El Monte destacó el carácter más rural y profundamente arraigado de la celebración.
La Fiesta de Cuasimodo no solo reafirma su valor religioso, sino también su relevancia como patrimonio cultural vivo, convocando año a año a nuevas generaciones que se suman a esta expresión de identidad local.
De esta forma, la provincia de Talagante vivió una nueva jornada de Cuasimodo, consolidando una tradición que cruza generaciones y territorios, y que sigue posicionándose como uno de los hitos más significativos del calendario cultural y religioso de la zona.










