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Concejal de Talagante Marcela Jofré explica sus votaciones en el último Concejo Municipal y analiza la contingencia local, provincial y nacional

Durante la semana que recién terminó, el Concejo Municipal de Talagante sostuvo una sesión clave, en la cual se votó la reparación de la piscina olímpica del polideportivo, inaugurado hace muy poco tiempo.

La mayoría de los concejales votó a favor de la iniciativa, con excepción de la concejal Marcela Jofré Catalán. Nuestro medio tomó contacto con la autoridad comunal, quien explicó detalladamente los motivos de su voto en contra.

¿Por qué votó en contra de la reparación de la piscina del polideportivo?

Rechacé esta licitación por varios factores. Fueron muchas las interrogantes que surgieron. El 9 de diciembre se nos invita a aprobar una licitación privada con cuatro empresas. Posteriormente, se baja a la empresa Casa Blanca y se incorpora a Alper Pro. De esas cuatro empresas, finalmente solo una cumplía con todos los requisitos técnicos para la construcción y reparación de piscinas olímpicas, que fue la que se adjudicó el proyecto: Acuasol.

¿Qué observaciones realizó respecto a las otras empresas invitadas?

Las otras tres empresas invitadas —Aquaman Pool, Moisés de Jesús Hernández y Alper Pro— no tienen experiencia en la construcción ni reparación de piscinas semiolímpicas u olímpicas. Su experiencia está enfocada principalmente en piscinas residenciales, trabajos menores o reparación de fugas de agua. Tratándose de una licitación privada, eso no me parece transparente.

Usted también cuestionó los criterios de experiencia exigidos en la licitación. ¿A qué se refiere?

Uno de los puntos exigía experiencia en construcción de piscinas para entidades públicas. Mi pregunta es si una piscina semiolímpica u olímpica perteneciente a una fundación privada, pero ubicada en un recinto municipal, ¿no cumple el mismo estándar que la piscina del polideportivo?. Estas interrogantes me llevan a pensar que se invitó deliberadamente a empresas sin la experiencia necesaria, lo que hacía evidente que ganaría Acuasol. Por eso considero que lo correcto habría sido realizar una licitación pública.

¿Su voto en contra tiene relación con que no quiera que la piscina funcione?

No, en absoluto. Al contrario. Junto al concejal Brown siempre hemos sostenido que esta piscina debería construirse nuevamente. No es un capricho, sino una conclusión basada en conversaciones con ingenieros calculistas y arquitectos. Existe el riesgo de que, si la reparación no queda bien ejecutada, el problema vuelva a repetirse en el futuro.

¿Le parece extraño que un recinto tan nuevo presente fallas tan graves?

—Sí. Tengo entendido que a fines de 2024, los entonces concejales Ricardo Bravo, Purísima Macaya y Fernando González solicitaron un informe por una grieta existente en la piscina del polideportivo. Ese informe no derivó en las soluciones necesarias, el recinto se inauguró igualmente y, meses después, el daño se agravó, obligando a cerrar la piscina y a iniciar este complejo proceso de reparación.

¿Hay una fecha estimada para que la piscina vuelva a funcionar?

El plazo informado es de 90 días, por lo que en abril o mayo, aproximadamente, debería estar nuevamente operativa.

Esta no fue la única votación polémica. Usted también votó en contra de la remodelación de la sede Rolando Alarcón. ¿Por qué?

Voté en contra no porque el proyecto sea malo, sino por un criterio de priorización. Si se construyó una Casa de la Juventud por 51 millones de pesos, considero que habría sido más conveniente destinar esos recursos a construir más espacios de ese tipo, en lugar de remodelar la sede  comunitaria gastando 45 millones de pesos con el argumento de la intervención de oficinas municipales en sectores “rojos” y “conflictivos” para amortiguar la delincuancia  quitando el espacio y el uso de las sedes a los vecinos y mas aún, existiendo gran necesidad de remodelar muchas mas sedes de esos sectores que nisiquira tienen pisos. 45 millones es realmente excesivo para una sede que perfcetamnte se podria remodelar con la mitad del presupuesto.

También ha cuestionado las diferencias en la infraestructura comunal.

Así es. Estuve en la sede Ricardo Lagos y su estado es indigno, parece una cárcel. Ese descriterio no es justo para los vecinos. No puede haber sedes de primera y de segunda categoría.

¿Qué evaluación hace de la administración municipal en este primer periodo?

Voy a ser objetiva. Hay gestiones que destaco, como el énfasis en volver a centralizar actividades en Lonquén. El encendido del árbol de Navidad fue una iniciativa positiva y también valoro que el alcalde atienda en la biblioteca de Lonquén y la sala de estimulación que se construira tambien. Es un sector alejado y estas acciones ayudan a integrarlo nuevamente.

¿Y en términos generales?

Si tuviera que ponerle una nota del uno al siete, le pondría un cuatro. Falta mayor organización en el equipo directivo y los procesos son lentos. Uno de los reclamos que más recibo es el relacionado con aseo y ornato, especialmente la proliferación de basurales y microbasurales. La lentitud de las respuestas a los vecinos, en terminos generales.

¿Qué ocurre con las áreas verdes?

El parque Octavio Leiva está completamente seco. No podemos esperar siempre a proyectos de largo plazo cuando existen medidas inmediatas, como el uso de camiones aljibe; o potenciar el embellecimiento de los entornos, sedes, ante jardines en nuestros vecinos.

Usted también ha sido crítica con el estado de la entrada a Talagante.

Otro punto crítico es el acceso a Talagante por la rotonda. Basta con transitar por el lugar para notar el evidente abandono, con áreas completamente secas que dan una mala imagen de entrada a la comuna. Esta situación se repite en el sector poniente y en diversas sedes comunitarias como lo expuse anteriormente.

¿Qué respuesta ha recibido cuando plantea soluciones?

Generalmente se me responde que cada junta de vecinos debe hacerse cargo. En lugar de fortalecer a las organizaciones, generar incentivos y trabajar de manera colaborativa con las comunidades, se delega la responsabilidad sin apoyo. Ese enfoque, a mi juicio, ha estado ausente.

Desde lo político, ¿cómo evalúa la relación dentro del Concejo Municipal?

Considero que la gestión municipal ha sido marcadamente partidista y poco inclusiva. He presentado numerosas ideas para fortalecer la administración y mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero no han sido consideradas, principalmente por mi condición de concejal de derecha. Esta exclusión política termina afectando directamente a la comunidad.

¿Qué es lo que más destaca de su propia gestión como concejal?

Sin duda, la fiscalización. Ha sido el eje central de mi gestión. Es un trabajo exigente, que demanda tiempo y recursos, y no siempre es posible abarcar todo, pero he puesto especial énfasis en esta labor porque considero que no se abordó con la profundidad necesaria en administraciones anteriores.

¿Ha presentado denuncias formales en ese ámbito?

Sí, he presentado varias denuncias ante organismos fiscalizadores y la Contraloría. Por ahora no pueden hacerse públicas, ya que aún no han sido oficialmente notificadas a la municipalidad.

¿Cómo ha sido la experiencia humana de ejercer el cargo?

Muy bonita. Fui dirigente social y trabajé como territorial del diputado Juan Irarrázabal, pero ser concejal potencia aún más ese trabajo. Gracias a la fiscalización, mucha gente se ha acercado porque se siente representada. No es fácil, porque muchas veces uno queda como la “mala de la película”, pero alguien tenía que hacer la pega.

Para cerrar, ¿qué mensaje le gustaría entregar a sus electores?

Quiero agradecer a todas las personas que me han apoyado desde el inicio y que siguen confiando en mí. Reafirmo mi compromiso con la fiscalización, la transparencia y la gestión, dentro de lo que me permiten hacer. No es fácil ser concejal de derecha en una administración de centroizquierda; existen trabas y muchas veces se invisibiliza el trabajo, pero seguiré haciendo todo lo que esté a mi alcance. Espero no haberlos decepcionado.